lunes, 16 de marzo de 2015
Menos papel y más pantalla: se extiende la factura electrónica
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Proveedores de Internet salen a pelear negocios “virtuales” por u$s400 M en la Argentina
El paradigma de la computación en la nube permite a las organizaciones alojar toda la infraestructura de su información fuera de sus oficinas, pudiendo acceder a ella por medio de Internet. FiberCorp, Telecom, Telefónica e iPlan van detrás de estas oportunidades
Los negocios tecnológicos de mayor crecimiento en los próximos años, en el sector de las empresas, provendrán de la tercerización de servicios, plataformas e infraestructuras, basados en los paradigmas de la computación en la nube y la virtualización.
Se trata de conceptos abstractos, pero que equivaldrán en la Argentina a oportunidades de negocios por 400 millones de dólares, según fuentes del mercado.
El objetivo consiste en llevar la idea que sustenta a gigantes de la red como Facebook, Google, Microsoft o Yahoo.
Cuando usted ingresa a la red social de Mark Zuckerberg, o al correo electrónico en Gmail, Hotmail o Yahoo Mail, o escribe un texto en Google Docs, sin saberlo, está utilizando “cloud computing”.
Esto permite a las personas y a las organizaciones alojar toda la infraestructura de su información fuera de sus oficinas, pudiendo acceder a ella por medio de Internet. Es decir, en cualquier momento desde cualquier lugar.
Sin embargo, en la Argentina, la adopción de la nube va lenta, no a nivel del consumidor final sino de las compañías. Entre las empresas grandes argentinas, es sólo de 3,6%, según surge del estudio de “data centers”, virtualización y cloud computing en grandes firmas, recientemente finalizado por la consultora Prince & Cooke.
Concretamente, sólo cinco firmas, de 138 grandes empresas que conforman la muestran dentro las Top 500 (en facturación) del país, tienen una solución basada en cloud.
Hay diferentes modalidades de la nube: dos de esas compañías argentinas cuentan con una solución que definieron como “privado cloud” (de propiedad y gestión internas); otras dos determinaron que las suyas son “pública cloud" (la propiedad y la gestión pertenecen a un negocio no relacionado) y la firma restante especificó que utiliza una “partner cloud” (la propiedad y la gestión son de un proveedor de confianza).
La principal barrera está vinculada con la seguridad y la confidencialidad de la información en primerísimo lugar. Las mayores ventajas, según las empresas encuestadas, son flexibilidad, disponibilidad, movilidad y reducción de costos.
Además, sólo 17,4% de las firmas grandes argentinas considera al tema entre “muy importante” e “importante”; un 23,9% lo estima “medianamente importante”, y un 58%, entre “poco” y “nada importante”.
“Obviamente, estos datos muestran que el potencial de crecimiento del ‘cloud computing’ es enorme y que los proveedores deberán esforzarse para que las empresas usuarias encuentren el beneficio que puede aportar este nuevo paradigma”, advirtieron desde la consultora.
En este contexto, la virtualización de servidores y la transición hacia centros de datos listos para cloud están en el centro de esta nueva ola de inversión en infraestructura en la región.
Entre las principales ventajas de la virtualización se destacan:
- Cuidado del medio ambiente por la reducción de hasta el 70% en el consumo de electricidad;
- Optimización de recursos informáticos;
- Reducción de costos de mantenimiento de microinformática y de gastos en hardware y software;
- Mayor seguridad de la información, ya que la misma queda resguardada en forma centralizada en un centro de datos;
- Más facilidad de administración de puestos de trabajo, lo que permite resolver necesidades temporales;
- Y aceleración del time to market de productos para las compañías.
Fibercorp
El grupo CableVisión lanzó un servicio basado en este concepto a través de FiberCorp, su unidad de negocios corporativos, que brinda soluciones integrales de telecomunicaciones a grandes, medianas y pequeñas empresas, así como también a comercios, profesionales y entes gubernamentales.
Según explicó Ignacio Ardohain, gerente comercial de FiberCorp, se trata de Servidores Privados Virtuales (VPS), el primero de una serie de lanzamientos de la familia de servicios “cloud”, brindados sobre la primera plataforma operativa FlexPod de la Argentina, alojada en el centro de datos de la empresa del grupo Clarín, en el barrio porteño de Barracas.
FlexPod es una plataforma de diseño arquitectónico que combina networking, cómputo y almacenamiento en una infraestructura compartida. Es generada por Cisco, Vmware y NetApp. La primera pone los equipos de redes; la segunda, la virtualización; y la tercera, los servidores.
“Virtualización es parte de nuestro camino de innovación constante que nos permite acompañar el proceso de expansión de nuestros clientes y compartir, con ellos, la tecnología del futuro”, afirmó el ejecutivo, quien apuntó el dato de las facturaciones por 400 millones de dólares para el año 2013 en la Argentina.
A diferencia de un servidor tradicional, este nuevo servicio permite acceder a una infraestructura virtual donde se combina procesamiento, memoria y espacio de disco, de acuerdo a cada necesidad.
Con este nuevo servicio, las empresas podrán correr sus aplicaciones, realizar sus actividades y alojar sus datos en un espacio virtual dedicado, sin incurrir en gastos de adquisición, mantenimiento y renovación de equipos, con garantía de performance y seguridad gracias a la plataforma de última tecnología a nivel mundial.
Fibercorp es una marca lanzada hace un año y medio por CableVisión. Hoy tiene más de 25.000 clientes que soporta por su red de fibra óptica de 55 mil kilómetros.
La conectividad es una condición indispensable para la buena calidad de estos servicios. Una conexión lenta a Internet los convierte en inoperables. Los beneficios son varios: reduce costos en la compra de tecnología, sólo se contrata la capacidad utilizada y no se instalan equipos.
CableVisión utiliza estos servicios en forma interna desde hace tres años, y pudo ahorrar un 30% sus gastos de energía.
“Hoy los servicios basados en la cloud tiene un grado de adopción muy bajo en la Argentina”, admitió Ardohain.
¿Cuáles son los costos? Para una máquina virtual básica (“profesional”, en la comercialización), entre 150 y 190 dólares mensuales; una configuración avanzada, unos 200 dólares; y una premium, 390 dólares.
Fibercorp apuntará al grueso de las grandes empresas que evalúan adoptar estos servicios y también a las medianas. Para fines de 2012 estiman captar entre 300 y 400 clientes.
La inversión del lanzamiento de estas nuevas prestaciones está incluida dentro de los 250 millones de dólares desembolsados este año, y de los 300 millones de dólares del año próximo.
Telefónica
A través de una estrategia basada en el concepto de “cloud computing”, la filial local del grupo español ofrece múltiples servicios de computación que están disponibles en la “nube” y que facilitan el acceso a las últimas tecnologías en modalidad servicio, sin inversión en equipamiento, permitiendo centralizar la infraestructura de sistemas de negocio y optimizando el presupuesto en IT.
Entre otras prestaciones, Telefónica tiene Hosting 2.0, que permite alojar los servicios en la “nube”, consumiendo la capacidad de procesamiento y de “storage” que realmente necesita la empresa.
Otro servicio es Cloud Storage, para almacenar la información en un escenario de alta disponibilidad, manteniendo las políticas de seguridad de la organización; y Correo Colaborativo, un servicio de correo empresarial de Microsoft Exchange.
Las soluciones móviles integran otro conjunto de prestaciones que reflejan gran receptividad en el mercado corporativo, y que posibilitan gestionar datos corporativos desde distintos dispositivos móviles, en tiempo real y en cualquier momento y lugar.
Entre otras posibilidades, los usuarios pueden acceder a sistemas, bases de datos y correos electrónicos; actualizar información y realizar procesos de negocio como si estuvieran en la oficina; localizar flotas, mercaderías y/o personas; manejar máquinas y recibir alertas.
Las soluciones móviles posibilitan a las empresas contar con información actualizada al instante, incrementar la productividad de los empleados, mejorar la imagen y la atención de los clientes y minimizar los errores.
Telecom
Telecom Argentina también presta servicios de virtualización para grandes clientes. Se trata de Hosting Virtual y Virtual Deskstop sobre Next Generation Data Center, que permite lograr mayor eficiencia en la relación costos – beneficio sobre la infraestructura IT.
Este grupo cuenta con una ventaja competitiva destacada para ofrecer este tipo de servicios. Se trata de su centro de datos en la localidad de General Pacheco, en el norte del Gran Buenos Aires, uno de los más completos y modernos del país, que posibilita integrar todos los componentes de la solución de virtualización: data center, conectividad, hardware y software. A esto se suma su red de datos y su trayectoria en el segmento corporativo y de gobierno.
La estrategia de Telecom fue ir creciendo en las distintas capas de servicio: primero fueron las redes; luego fue el turno del centro de datos Tier IV (con un 99,999 % de disponibilidad de servicio).
El despliegue continuó con el lanzamiento de Virtual Desktop y de Hosting Virtual, para sentar de esta forma las bases hacia aplicaciones de mayor valor.
iPlan
Otro jugador en este mercado es este proveedor de telecomunicaciones para pequeñas y medianas empresas, que invertirá $135 millones para expandir sus redes y construir un centro de datos en el Distrito Tecnológico en el barrio porteño de Parque Patricios.
De ese monto, el 40% será utilizado durante este año, mientras que el saldo se destinará a los planes de crecimiento de 2012.
El nuevo centro de datos será inaugurado a mitad del año próximo, tendrá una superficie de 1.200 metros cuadrados, con capacidad energética de 4 MW (Megawatts).
Pablo Saubidet, CEO de iPlan, explicó que el mismo permitirá ofrecer infraestructura para soportar computación en la nube ("cloud computing", en inglés) a pequeñas y medianas empresas.
La firma terminará el año con una facturación total de $270 millones, de los cuales $16 millones fueron ingresos por servicios de "cloud" como central telefónica virtual, servidores virtuales y aplicaciones de Google
miércoles, 22 de junio de 2011
Factura electrónica, una nueva amenaza al correo tradicional
Factura electrónica, firma digital y sucursales virtuales son algunas de las alternativas que se suman al correo electrónico –que reemplazó a las comunicaciones interpersonales remotas con un click– y ponen en jaque a las empresas de correo postal. En el sector advierten que recién en 2012 llegarán a los niveles que esperaban para 2009.
La inquietud ya fue transmitida al Gobierno. El reclamo llegó a fines del año pasado por la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), que envió una nota a las telefónicas para que se abstengan de utilizar en forma automática la factura electrónica, y este año se trasladó el tema a la Defensoría del Consumidor para que analice la elaboración de una resolución que limite el reemplazo de los recibos en papel.
Mientras que hasta 2008 el negocio postal crecía a un ritmo de dos dígitos, el mercado, liderado por Correo Argentino, OCA, Andreani y EMA registró el año pasado un incremento en unidades del 3,3%: de 1.375,8 millones a 1.421,6 millones de envíos. Pero desde la cámara que nuclea a las firmas destacan que entre 2008 y 2010 el aumento fue de apenas el 2%, porque fue precisamente hace tres años que se llegó a lo que consideran el piso histórico, de 1.394,6 millones de piezas. Para 2011 estiman una evolución similar.
“El sector venía creciendo hasta 2008 a tasas de dos dígitos, por lo que, en realidad, este amesetamiento señala una caída en los volúmenes que, de haber mantenido una curva de crecimiento, debería haber alcanzado en 2010 un nuevo récord de más de 1.550 millones de envíos”, indica un informe de la cámara de correos privados (AECA) al que accedió iEco .
“En cuanto a la facturación, se ha registrado un crecimiento nominal del orden del 24,7%, consistente con el incremento de costos en el período que, según la incidencia del factor mano de obra (producto de la antigüedad del personal y de otras variables), osciló entre el 23 y el 25% en el sector privado”, añade el trabajo, que atribuye el aumento de ingresos sólo a la suba de costos, especialmente de recursos humanos, que en los últimos diez años fue absorbido por el gremio de camioneros, mientras que antes estaba en comercio.
En cuanto a participación de mercado, el Correo Argentino mantiene el liderazgo, con el 39% del total. El 61% restante del mercado privado se divide (medido en unidades) principalmente entre las cordobesas OCA (que incluye a la empresa Seprit), con el 19,4%; EMA (3,9%) y Andreani (2%). En facturación, hay una pequeña variación: OCA tiene el 25,2%; Andreani, 4,4% y EMA, el 1,3%. El resto de la actividad está muy atomizada, con múltiples jugadores de mucha tradición, que sufren principalmente la competencia de pequeñas mensajerías, muchas de las cuales no estarían registradas.
EMA, que tiene una fuerte presencia entre las empresas de servicios, reconoce como principales factores críticos para el negocio la reducción del mailing, de la publicidad en papel y la desaparición de las AFJP, por el envío de resúmenes mensuales a sus afiliados. Y grafican que “hay muchos bancos que unificaron envíos”. Además –dicen desde la firma– hay compañías de tarjetas de crédito que están promoviendo la recepción de facturas por correo electrónico, que se suman a las que están implementando las sucursales virtuales y los trámites digitales.
Sin embargo, desde Telefónica aclaran que el uso de la factura electrónica es aún limitado, que el mecanismo no es compulsivo, que actualmente tienen unos 300.000 clientes que la adoptaron y reconocen que hay promociones para su utilización, que es aceptada principalmente por los clientes más entusiastas de la tecnología.
Javier Honikman, socio fundador de Nexo, una de las firmas postales más antiguas del mercado y que se mantuvo con formato de pyme, con 200 empleados, cuenta que su estrategia fue apuntar a un público muy segmentado y fidelizarlo con prestaciones especiales. “Fuimos el primer correo en incorporar el código de barra, cuando sólo lo usaban los supermercados”, cuenta Honikman. La empresa ahora tiene una prestación que traduce en pieza postal los envíos digitales. En su caso, el empresario cita a la competencia desleal como principal inconveniente. “El personal representa hasta el 75% de los costos y si está en negro, quien lo tiene así se convierte en hipercompetitivo”, se lamenta.
Desde Sideco, empresa muy enfocada en los servicios de clearing, Alberto Vila –uno de los decanos de la actividad –afirma también que “la inseguridad jurídica hace que las empresas no hagan grandes distribuciones” y recalca el impacto negativo que produjo la desaparición de las AFJP en el mercado postal.
En tren de defender con dientes y uñas el negocio, todas las empresas del sector intentan retrucar el argumento sobre el beneficio ecológico de los envíos electrónicos. “Si hay 500.000 facturas digitales, luego se convierten en 500.000 impresiones domésticas, en papel que no es certificado y con cualquier tinta”, ilustran. AECA está trabajando desde el año pasado en un informe que busca probar que el impacto ambiental del correo tradicional es relativo.
Fuente: iEco . Clarin
martes, 21 de junio de 2011
¿Cuál es la contraseña más segura que Ud. puede usar en su PC o smartphone?
La crisis de seguridad que viven compañías como Sony u organismos como el FMI, puso de relieve la importancia de los mecanismos que deben proveer a sus clientes las empresas del rubro tecnológico, destinados a poner sobre aviso a los usuarios sobre la fortaleza o la debilidad de sus claves.
En la punta de los dedos tiene la llave de acceso a sus datos e información personal y privada en Internet: la contraseña con la cual ingresa a su cuenta de correo electrónico enGmail, Windows Live Hotmail o Yahoo Mail, sus perfiles en redes sociales comoFacebook, Twitter y LinkedIn o su sesión de banca electrónica por la red (“home banking”).
Incluso, puede ser uno de los miles de usuarios argentinos de las plataformas de entretenimiento virtual del gigante electrónico japonés Sony, cuyas cuentas que fueron “hackeadas” en abril.
La crisis de seguridad que vivió esa compañía puso de relieve la importancia de los mecanismos que deben proveer a sus clientes las firmas, que se basan en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), para poner sobre aviso a los usuarios sobre la fortaleza o la debilidad de su “password”.
En el caso de Sony, se comprobó que no verificó que las contraseñas fueran robustas, las guardaba en texto plano (fácil y sencillo de copiar) y con datos sensibles asociados.
En este escenario, se espera la consolidación de iniciativas como OpenID, un sistema de autentificación que permite acceder a diferentes webs con una única dirección URL.
En tanto, ya existen sitios que permiten identificarse con el usuario y clave de Facebook, Twitter o Google. Y medios físicos como dispositivos de identificación biométrica.
No obstante, la responsabilidad también le cabe a los usuarios, que ignoran los beneficios de utilizar una clave complicada de detectar.
Troy Hunt, un especialista en seguridad web, analizó la lista de contraseñas vulneradas en Sony y en el servicio Gawker. Y encontró muchas vulnerabilidades.
El consultor apuntó su foco a 37.608 cuentas. Midió la longitud de las claves, la arietad de tipos de caracteres, la aleatoriedad y la singularidad. Cuánto más larga es la “password”, más fuerte es. Alrededor de ocho caracteres es un criterio generalmente aceptado.
El 93% de las cuentas analizadas estuvo entre 6 y 10 caracteres de longitud. Pero el 50% de estas cuentas tenían menos de ocho caracteres.
Sin embargo, el largo no es lo único importante de una clave sino también su diversidad: números, mayúsculas, minúsculas y símbolos como la arroba (@).
Las buenas prácticas indican que se deben emplear tres o más tipos de caracteres. En el caso de los usuarios de Sony, sólo el 4% de las contraseñas contaban con tres o más tipos de caracteres. Y la mitad sólo tenía un tipo de carácter. Además, nueve de cada diez casos usaban todo en minúscula. En el caso de Gawker, menos del 1% de las contraseñas contenía un carácter no alfanumérico.
La aleatoriedad se puede medir con la observación de contraseñas que son idénticas. Las 25 principales, en el caso de Sony, fueron (en inglés): seinfeld, password, winner, 123456, purple, sweeps, contest, princess, maggie, 9452, peanut, shadow, ginger, michael, buster, sunshine, tigger, cookie, george, summer, taylor, bosco, abc123, ashley, bailey Seinfeld.
Si se repasa la lista del párrafo anterior se encuentran culpables como “password”, “123456” y “abc123”. Pero también hay muchas claves relacionadas con el hecho que las generó: "ganador".
Hurt afirmó que, más de un tercio de las contraseñas, se ajustan a un patrón relativamente predecible. Y más de un tercio del total de claves analizadas se encuentran fácilmente en un diccionario común. “Las contraseñas son demasiado cortas, simples y previsibles”, concluyó.
iPhone
Muchos usuarios antiguos de equipos y servicios de Apple aseguran y repiten que están exentos y ajenos a los problemas que sufren sus pares de las PC, Windows y teléfonos inteligentes que no son iPhone, con virus y otros códigos maliciosos.
Sin embargo, una reciente investigación comprobó que la debilidad de las “passwords” es un pecado común también en el ambiente de las Macintosh, los iPhone y las iPad.
Daniel Amitay, un desarrollador de aplicaciones para el sistema operativo móvil iOS, creó una aplicación Big Brother Camera Security, que toma capturas de un ladrón en caso de que el iPhone sea robado.
Amitay llevó un registro anónimo de las claves que usaban sus usuarios en la aplicación que, además, presenta una interfaz muy similar a la de petición de contraseña de la pantalla de desbloqueo del iPhone.
De las 204.508 claves recopiladas, la contraseña “1234″ fue la más usada (por 8.884 usuarios), seguida de “0000″, “2580″ y “1111″. Otras combinaciones fáciles fueron los años, especialmente los que transcurren de 1990 a 2000 y de 1980 a 1989.
Luego del anuncio, Apple retiró Big Brother Camera Security de la App Store. En Cupertino, ciudad donde está la sede de la compañía, se apresuraron a retirar esta “app” que demuestra la vulnerabilidad de su sistema de revisión de contenidos, especialmente cuando se trata de una actualización de un programa ya aprobado.
"Desde luego, no estoy contento", explicó Amitay en su blog, "pero, considerando las inquietudes que me han expresado algunas personas respecto a la transmisión de datos de la 'app' a mi servidor, es comprensible".
En cualquier caso, Amitay también aprovechó para explicar exactamente qué datos obtenía y cómo lo hacía. Las contraseñas obtenidas, por ejemplo, eran las de la aplicación, no las del bloqueo del iPhone, que tiene una función similar. Por otro lado, el único dato que se enviaba era la propia contraseña. Es decir, lo único que se mandaba eran los cuatro dígitos, por lo que Amitay no podía identificar al usuario o el dispositivo del que provenían.
Además, el desarrollador se defendió alegando que la obtención de datos está contemplada en el acuerdo de licencia de los usuarios, donde se especifica que el proveedor "podría recoger y utilizar datos técnicos e información relacionada".
Esta información incluye "información técnica sobre el dispositivo, sistema y software de la aplicación (...) El proveedor de la misma podrá utilizar esta información, siempre y cuando sea de forma que no identifique al usuario, para mejorar sus productos o para proporcionar servicios y tecnologías".
Por el momento, Amitay aseguró que trabaja para hacer que la aplicación vuelva.
Asimismo, explicó que no tiene ningún problema en eliminar el código que recoge las passwords si es lo que causó el problema, aunque asegura que pensaba utilizar la información para advertir a los usuarios que no escogieran contraseñas obvias.
A pesar del proceso de revisión al que se someten las aplicaciones, Amitay pudo introducir este código en Big Brother Camera Security. De hecho, si no hubiera publicado una entrada en su blog en la que analizaba las claves más utilizadas, es probable que Apple nunca se hubiera enterado.
Recomendaciones
Si es usuario de estos servicios y dispositivos tecnológicos, es fundamental extremar la precaución para prevenir estos ciberrobos. ¿Cuáles son los consejos a tener en cuenta, en el caso de la “password”?
Si su cuenta fue afectada, el cambio de sus contraseñas es la primera cosa que debe hacer. Si ha utilizado la misma clave para otro sitio debe cambiarla en esos sitios también. Y puede ser un buen momento para modificar su enfoque sobre las "passwords".
Otro consejo a tener en cuenta: no facilitarlas a terceros. Además, la clave no debe ser predecible, ni tampoco ser la misma para todos los servicios.
Como norma general, conviene que sea larga y no contenga palabras recogidas en el diccionario. Una frase sin espacios es un buen ejemplo.
Para crear un clave de alta seguridad, puede seguir una sencilla fórmula que difundió este mes la empresa de seguridad informática Kaspersky. Por ejemplo, si se utiliza la palabra "mimail" es necesario seguir una serie de pasos: en primer lugar, poner en mayúsculas la cuarta letra, mover el segundo carácter al principio, añadir un número al azar después del segundo carácter y, por último, añadir un carácter no alfanumérico al final.
Esto daría como resultado: "im2mAil$;". Siguiendo estos pasos, este método proporciona una contraseña segura, y, aunque no lo parezca, fácil de recordar, aseguran desde la compañía.
Aquí, un video de Google sobre cómo generar contraseñas fuertes:
Otra alternativa consiste en instalar una herramienta de gestión de contraseñas, que permite almacenar claves y datos con total seguridad. Algunos productos de seguridad avanzados, como Kaspersky PURE, ya incluyen herramientas como ésta.
Las claves ideales deben estar compuestas por una combinación de números, letras y símbolos, alternando también mayúsculas y minúsculas, es recomendable que el largo no sea inferior a 8 caracteres.
No deberían estar siendo generadas por un patrón predecible o bien, no estar compuestas por ninguna información directamente relacionada con la persona, como nombres, fechas, y demás.